Después de imaginar y no crear
de pensar y no decir ni pío
llego andando vacilante
a casa
y siempre al caer rendido
muero
y todas esas noches de luto
trato con el lacónico barquero,
polvoriento Caronte
que es ya un viejo amigo
un amigo de luz de Luna
de Luna llena
-¿qué hay, muchacho?
le pregunto cada noche,
todas las noches
después de tantas travesías
de tantas idas y venidas
sin cobros ni peajes
sigue ahí
el hijoputa
sin soltar prenda
como plantado
pero se que en el fondo
no sería lo mismo para él sin mí
como no lo es para mí sin él
y cuando parece que despierto
de mi largo,
vivo,
muerto sueño
-todo revolviéndose hacia la luz-
ando muerto hacia el trabajo
saludo y consigo
amables respuestas,
simpáticas sonrisas
y recuerdo poderosos silencios vacíos
pero todos reímos juntos
como un maldito aquelarre de muertos,
muertos de risa
pero de la misma forma muertos.
jueves, 26 de enero de 2012
martes, 24 de enero de 2012
domingo, 22 de enero de 2012
domingo, 4 de diciembre de 2011
I
Un viejo robot de juguete
Una caja de galletas
llena de figuras de arcilla
El número 34 de un cómic
sobre un superhéroe del que ya
nadie se acuerda
Un escudo de madera
cubierto de muescas de una espada
con la que nunca más
podrá batirse
Y al fondo
tras un tablero de parchís
sin fichas
tras cientos de batallas heroicas
y escaramuzas sangrientas
indios y vaqueros de viejo oeste
se reconcilian en un largo abrazo
todos dentro de la misma bolsa
Una caja de galletas
llena de figuras de arcilla
El número 34 de un cómic
sobre un superhéroe del que ya
nadie se acuerda
Un escudo de madera
cubierto de muescas de una espada
con la que nunca más
podrá batirse
Y al fondo
tras un tablero de parchís
sin fichas
tras cientos de batallas heroicas
y escaramuzas sangrientas
indios y vaqueros de viejo oeste
se reconcilian en un largo abrazo
todos dentro de la misma bolsa
jueves, 1 de diciembre de 2011
Cuando tras....
Cuando tras la triste época de desnudas ramas poblada
viene a quedar la florida
y despierta, llena de vida,
a toda flor de la ladera
Tú eres marco de esta escena
¡Oh! Deleitosa primavera
Grave árbol de pardos hombres habitado,
sátiros de sátiras palabras,
sátira mirada,
dulce mano sobre la lira posada,
oscuros pozos de sabia mirada,
gran corazón cuyo gran amor guardaba
Fresco cauce de dulces siluetas poblado
atraídas son por el poderoso canto
y sus ojos de miel van a caer al árbol
Las hijas del río han despertado
ahora van corriendo descalzas hacia el mago
que con su poderosa música las ha encantado
El bosque observa su baile
el río oye su canto
el Sol quieto en el cielo
les está esperando
El día se alarga y al siguiente
otra vez vuelven a la corriente
viene a quedar la florida
y despierta, llena de vida,
a toda flor de la ladera
Tú eres marco de esta escena
¡Oh! Deleitosa primavera
Grave árbol de pardos hombres habitado,
sátiros de sátiras palabras,
sátira mirada,
dulce mano sobre la lira posada,
oscuros pozos de sabia mirada,
gran corazón cuyo gran amor guardaba
Fresco cauce de dulces siluetas poblado
atraídas son por el poderoso canto
y sus ojos de miel van a caer al árbol
Las hijas del río han despertado
ahora van corriendo descalzas hacia el mago
que con su poderosa música las ha encantado
El bosque observa su baile
el río oye su canto
el Sol quieto en el cielo
les está esperando
El día se alarga y al siguiente
otra vez vuelven a la corriente
martes, 15 de noviembre de 2011
¡Dale un arma a un niño! (O sobre como acabar con la superpoblación mundial)
El mundo es muy pequeño, o nosotros muy grandes según se mire. Sea como fuere, el caso es que hace no mucho cumplimos los 7.000 millones de habitantes en este, nuestro gran planeta gris. Y ya puestos, decidí buscar remedio a tal problema. Procedamos con el análisis de unas cuantas soluciones:
El suicidio colectivo es la primera que me viene a la mente, pero por lo general la gente no se anima, y los que se animarían de presentárseles la ocasión, por lo general, ya no están entre nosotros.
Mudarnos a otro planeta es una idea preciosa, rollo ciencia-ficción, pero aparte de ser solo una solución para los próximos años (solo tardamos 200 en pasar de 1.000 millones a 7.000), no creo que estemos preparados. Tened en cuenta que en cuestión de viajes interplanetarios estamos un poco verdes (un par de viajes a la Luna y ya nos creemos parte de una novela de Asimov).
El control de la natalidad es una idea para tiempos modernos, demasiado fría para los que todavía se consideran Seres Humanos. Es más, solo trata de imaginar un gobierno que impida a sus ciudadanos hacerlo como conejos (aparte del chino, que trata, en efecto, a su gente como mano de obra), las consecuencias son evidentes. Rebeliones, guerras civiles, hecatombes nucleares por doquier... Por eso a algunos, el control de la natalidad les parece una solución de bárbaros.
Así pues, como solución última, he ideado el sistema que terminará a la vez con las guerras (obsoleto sistema de control demográfico) y con la superpoblación. Y es que en ocasiones la "amplia" mirada del hombre es un poco obtusa. Me atrevo a predecir que la cantidad de armas en activo es muy alta, tal alta, que tal vez pueda abastecer a gran parte de la población infantil (sino a toda).
He aquí mi proyecto, esta navidad, cambia la Barbie por un subfusil, cambia el robot por un machete, en fin, esta navidad ¡Regálale un arma a un niño!
El suicidio colectivo es la primera que me viene a la mente, pero por lo general la gente no se anima, y los que se animarían de presentárseles la ocasión, por lo general, ya no están entre nosotros.
Mudarnos a otro planeta es una idea preciosa, rollo ciencia-ficción, pero aparte de ser solo una solución para los próximos años (solo tardamos 200 en pasar de 1.000 millones a 7.000), no creo que estemos preparados. Tened en cuenta que en cuestión de viajes interplanetarios estamos un poco verdes (un par de viajes a la Luna y ya nos creemos parte de una novela de Asimov).
El control de la natalidad es una idea para tiempos modernos, demasiado fría para los que todavía se consideran Seres Humanos. Es más, solo trata de imaginar un gobierno que impida a sus ciudadanos hacerlo como conejos (aparte del chino, que trata, en efecto, a su gente como mano de obra), las consecuencias son evidentes. Rebeliones, guerras civiles, hecatombes nucleares por doquier... Por eso a algunos, el control de la natalidad les parece una solución de bárbaros.
Así pues, como solución última, he ideado el sistema que terminará a la vez con las guerras (obsoleto sistema de control demográfico) y con la superpoblación. Y es que en ocasiones la "amplia" mirada del hombre es un poco obtusa. Me atrevo a predecir que la cantidad de armas en activo es muy alta, tal alta, que tal vez pueda abastecer a gran parte de la población infantil (sino a toda).
He aquí mi proyecto, esta navidad, cambia la Barbie por un subfusil, cambia el robot por un machete, en fin, esta navidad ¡Regálale un arma a un niño!
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